Contigo aprendí, que se puede amar sin ser correspondido, porque al hacerlo uno es testigo de como hay barreras que se caen y espacios que se abren. Se abren para dejar paso al entendimiento, la empatía, el bienestar y el crecimiento como individuo y como sociedad … Aprendí que cuando el AMOR está presente no hay miedo, no hay juicio, sólo entrega y comprensión.
Contigo aprendí, que la primera impresión NO es la que cuenta, porque muchas veces las personas nos protegemos por un grueso caparazón, quizás para ocultar nuestras propias sombras, quizás por miedo a presentarnos tal cual somos, y sólo cuando nos adentramos en el descubrimiento de nuestro verdadero SER, somos capaces de deshacernos del miedo y liberar nuestro YO.
Contigo aprendí, que la Felicidad es un misterio que se desvela cuando inicias el camino hacia TI MISMO, un camino donde el SER se abre paso frente al TENER.
Contigo a aprendí, que alcanzar la serenidad del Alma es una prioridad, en un mundo de prisas, donde avanzamos sin pararnos a pensar hacia dónde vamos y donde llegamos a destinos que ni siquiera deseamos.
Contigo a aprendí, que nunca es demasiado tarde, porque nuestros límites somos nosotros mismos, y en el momento que hacemos frente al miedo con VALENTÍA y CONFIANZA, nos damos cuenta que lo imposible es POSIBLE.
Contigo aprendí, que rendirse no es una opción, porque vencer significa levantarse un vez más de las muchas veces que te has caído. En cada caída, en cada problema, nuevas posibilidades se abren ante nosotros, posibilidades que descubrimos cuando ponemos el foco en la solución y no en el problema.
Contigo aprendí, que tras la ofensa se esconde el sufrimiento del que ofende, y que tan sólo desde la calma , la confianza y la compasión, se puede llegar al entendimiento y al convencimiento de que cada uno de nosotros estamos librando nuestras propias batallas.
Contigo aprendí, que la única forma de acallar ese ruido mental, que nos hace vivir en el pasado o el futuro, es estar en el PRESENTE. Porque cuando el foco está en el esplendor del momento vivido, eres capaz de ofrecer lo mejor de TI, permitiendo que las cosas fluyan de una forma natural, y atrayendo tu propio bienestar y el de los demás.
Contigo aprendí, que hay algo peor que estar ciego y es no tener VISIÓN. Esa visión de futuro que te ilusiona, te apasiona, te motiva. Esa visión que te recuerda dónde estás ahora, pero también donde están tus sueños. Sueños y metas que deseas desde tu YO más profundo y que te llevan a SER aquello que anhelas SER.
Contigo aprendí, el gran regalo que es VIVIR y la gran gran aventura que es aprender a VIVIR.
Veronika.
Interesante
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Gracias amirecat7. En realidad creo que la vida es un continuo aprendizaje, y que todo y todos tienen algo que enseñarnos 😉
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